......
Contacto
     
Colombia

Los reyes del rating

Por Claudia Beltrán Ruget

Llevan más de una década escribiendo en sociedad para la TV colombiana alrededor de 25 obras entre novelas y seriados. Han logrado ingresar al exigente mercado internacional en importantes canales como: Radio Televisión Italiana, con la novela Il Lato oscuro dell´amore; Venevisión Internacional con María Rosa, Búscame una esposa y TV Azteca, canal para el cual han escrito Tres Veces Sofhia, El Tío Alberto, y Princesa. Actualmente tienen en los primeros lugares de sintonía de la Tv colombiana su novela Pecados Capitales.

Felipe Salamanca Dago García

Son tan controvertidos como muchos de los personajes de sus novelas. Con frecuencia sus declaraciones resultan explosivas, y aunque nunca han contado con tanta prensa como otros libretistas nacionales, ellos son, hoy por hoy, los escritores con mayor número de novelas de alto rating realizadas en Colombia. Los dos son comunicadores sociales y hablar de sus logros individuales es casi imposible, pues la gran mayoría los han obtenido conjuntamente. Sin embargo, Dago García ha logrado destacarse también como guionista y productor de cine. Entre sus películas figuran: La Mujer del Piso Alto, Posición Viciada, Es Mejor ser Rico que Pobre, y Kalibre 35.

En los últimos años, ustedes se han convertido en las estrellas del Primetime de Caracol. ¿Cuáles creen que son los elementos que hacen a sus novelas tan exitosas en rating?
“Básicamente trabajar a favor del medio, tratando de entender su naturaleza y su carácter, tanto expresivo como comercial. Somos unos convencidos de que existe una estética de lo televisivo, que no tiene que buscar referentes ni en el cine, ni en el teatro. La televisión tiene sus particularidades y sus formas de establecer comunicación con el público, y en este sentido jamás nos hemos propuesto cambiarla para "cualificarla", sino por el contrario, explotar al máximo sus posibilidades. Dentro de este marco de ideas tratamos de ser los "notarios" de la pequeña porción de realidad que nos tocó vivir. “Escribimos sobre lo que conocemos, sobre lo que nos emociona y conmueve; hacemos las telenovelas que a nosotros nos gustaría ver. Por eso nos centramos en el trabajo sobre las relaciones humanas, sobre los sentimientos, las múltiples manifestaciones que tienen las relaciones amorosas en nuestros días. Tratamos de crear personajes identificables, con profundidad emocional, con múltiples matices, con problemas reales y soluciones creíbles. Un elemento recurrente es el humor. Nos gusta que frente a la pantalla el espectador vaya transitando del suspiro a la sonrisa”.

Ustedes llevan más de 15 años en la TV y siempre sus novelas han contado con el apoyo del público. Sin embargo, sus primeras obras fueron muy criticadas por la prensa especializada. ¿Cuál es su opinión al respecto?
“Creemos que esa distancia es sana, que no existe nada más peligroso que el acuerdo entre la critica y entre quienes producen. De hecho, somos los principales críticos de nuestro trabajo, y sentimos que eso ha permitido que nuestras telenovelas no se estanquen y estén desarrollándose cada día más. Desafortunadamente la critica, y cierto tipo de inteligencia latinoamericana, vive con treinta años de retraso con respecto a lo que ocurre a su alrededor. Es una crítica perezosa, anquilosada en viejos conceptos y muy poco dispuesta al doloroso ejercicio de la revisión. Esto impide que se establezca un diálogo que enriquezca la misma producción y la misma reflexión, porque sencillamente no estamos hablando de lo mismo. En nuestro caso, durante mucho tiempo fuimos víctimas de uno de esos vicios reflexivos: nos convertimos en parámetros de valoración negativa, es decir, siempre era malo lo que hacíamos, fuera lo que fuera, y era malo sólo porque provenía de nosotros. De igual manera había otros escritores que se convirtieron en la misma época, en parámetros de valoración positiva y por tanto hicieran lo que hicieran, era bueno. Sin embargo, la evidencia de nuestra permanencia y de nuestra buena relación con el público ha mostrado la realidad”.

La novela y su función social
¿Cómo podrían definir la narrativa de sus novelas?
“Contemporánea, con una mirada irónica pero a la vez generosa y tierna de los conflictos humanos y existenciales de la época. Es una narrativa construida con la paciencia y, a la vez, la efectividad de una telaraña”.

¿Creen que la novela debe cumplir con una función social, o consideran que es un género de puro entretenimiento?
“Lo que no se ha entendido es que "el entretenimiento" es una enorme responsabilidad social, más aún en sociedades tensas y conflictivas como las nuestras. La poca profundidad de la critica y de la reflexión ha limitado el concepto de "función social" a la exposición sociológica con visos políticos, y en ese sentido lo único que se admite es el panfleto evidente y de poca elaboración. Es tan mediocre esta concepción, que sus defensores no se han dado cuenta de que una sociedad también se piensa y se construye, tal vez con mayor profundidad, desde sus utopías, desde lo que sueña, desde las cosas de las que se ríe. Este es el camino del dramaturgo. Lo otro es pseudo inteligencia para espíritus mediocres en busca de aliviar la conciencia”.

¿Se recrean en la realidad para escribir sus historias? ¿Qué tipo de personajes o vivencias son las que desean reflejar?
“Nos recreamos en la fracción de la realidad que nos interesa narrar”.

Pedro El Escamoso

Ustedes son empresarios, tienen una compañía de libretos, y han logrado ingresar al exigente mercado internacional (Radio Televisión Italiana, Tv Azteca y Venevisión Internacional) ¿Qué ha representado para Uds. esta proyección? ¿Establecen diferencias en la forma de concebir sus historias, cuando se trata de llegar a otros mercados?
“En lo superficial tratamos de adaptarnos a ciertas claves que permiten la comunicación con gentes que tienen otros códigos. Pero en lo profundo seguimos pensando que la particularidad es el único camino válido hacia la universalidad. Lo que la gente que ve televisión en todo el mundo compra es sinceridad. Es el valor de poner en pantalla sentimientos reales, y en ese sentido el único referente que conocemos, somos a nosotros mismos”.

La telenovela ha ganado público, incluso en regiones o países que no tenían ninguna tradición de verlas como Europa del Este, Rusia, China, Arabia etc. ¿Cuál creen que sea la razón para conquistar estos públicos?
“Creemos que en la medida en que la sociedad se vuelve más pragmática y menos intuitiva y emocional, los sucedáneos de lo utópico ganan presencia y adeptos. En esto la telenovela está emparentada con el bolero, el tango, la ranchera y el folletín, pues son los únicos espacios en donde encontramos seres que viven para el sentimiento, algo que hoy en día rechaza la estética oficial, pero que en el fondo sigue siendo el sueño del hombre: que alguien muera de amor por alguien, especialmente si ese alguien soy yo”.

Novelas con estilo propio
La novela colombiana siempre ha gozado de gran prestigio internacional. ¿Qué rumbo le ven en el país a la industria de la telenovela?
“A pesar de las predicciones apocalípticas de algunos sectores de la crítica y de la competencia, que ya están escribiendo el certificado de defunción de la telenovela colombiana, creemos que las producciones de nuestro país han logrado desarrollar convenciones y lenguajes propios capaces de superar la tan temida globalización, hoy en día representada por las múltiples coproducciones que se realizan en Colombia. Creemos que a su mayoría de edad, la telenovela nacional está en capacidad de competir en cualquier mercado del mundo gracias a su aproximación fresca, pero a la vez, respetuosa del género. Por la dinámica propia del desarrollo de la televisión en nuestro país, hemos logrado desterrar el nocivo fantasma de las telenovelas de comité, creando un estilo propio que, a nuestro parecer, todavía tiene mucho para ofrecer”.

¿Qué sabor les dejó su exitosa novela Pedro El Escamoso, que fue tan criticada en su etapa final?
“Los éxitos siempre dejan un sabor dulce. La telenovela, por otra parte, es un espacio para la queja, y la crítica diaria es parte de su naturaleza. Existe en nuestros países la tendencia a descalificar y exigir la terminación de los productos exitosos, lo cual nos hace pensar qué hubiera pasado con los creadores de la Coca Cola, o el automóvil Volkswagen, si los responsables de su producción hubieran hecho caso a la franja lunática que escribe a la sección de opinión de los periódicos, o en el peor de los casos, a los críticos. Pedro fue, y seguirá, siendo un éxito, mientras la mayoría de los televidentes así lo decidan”.

Pecados Capitales es un rotundo éxito. ¿Cómo definirían Uds. esta novela
“Nos dimos la licencia de experimentar con un híbrido que pretende unir la telenovela tradicional con la supuesta televisión real. El resultado, creemos, ha sido tan sorprendente para el público, como para nosotros mismos. No nos atrevemos a definirla en ninguna categoría pues tiene tanto de comedia como de tragedia, lugar común en todas las telenovelas, pero con un ingrediente adicional que consiste en la rotación de protagonismos y la exploración de los conflictos de todos y cada uno de los personajes”.

 
 
 



 

 


Telenovelas
:: --------------------------------------

Desea recibir por e-mail nuestras novedades ?

Nombre y Apellido

Empresa

Mail


::: World Summit Telenovela
::: Programación
::: Cine
::: Telenovelas
::: Animación
 :: Negocios
 :: Galería de Imagenes
 :: Tv Cable, Sateltial y Convergente
 :: Creadores-Escritores y Guionistas
 :: Mercado Hispano de EEUU
 
 

 

::: Sumario
::: Editorial
::: Nota de Portada
::: Programación
::: Eventos
::: Talentos y Networking
::: Resumen Semanal On-Line
 :: Publicidad
::: Ediciones Anteriores
::: Nuestros Lectores
::: Foros
::: Encuesta
::: Staff
::: Contáctenos
   
 
 
   
   

 

   
   
   
Condiciones de Uso